La Sentencia del Supremo de 23 de Diciembre de 2015 declara como abusiva, y por tanto nula, la cláusula en la que una entidad impone al prestatario el pago de los gastos relativos a la constitución del préstamo o hipoteca. Con posterioridad a esta Sentencia el criterio sobre los efectos de esta nulidad no era unánime y las sentencias de todo el país eran dispares en relación a si se debían devolver todos o parte de los gastos asumidos por el cliente. No obstante con las nuevas Sentencias del Supremo de 15 de marzo de 2018 y la Sentencia de la AP de Las Palmas de 3 de abril de 2018 parece haber quedado claro - siempre hay espacio para el debate jurídico - que son reclamables los siguientes conceptos:

— Los Gastos de Notario, descontada la mitad del importe del timbre.

— Los gastos del Registro de la Propiedad.

— Los gastos de Tasación (siempre que haya sida impuesta por el Banco y no aportada por el cliente).

— Los gastos de Gestoría (siempre que hayan sido impuestos unilateralmente por el banco).

Este tipo de cláusulas existen prácticamente en la totalidad de las operaciones bancarias que se realizan en nuestro país, a pesar de ser consideradas como abusivas por los Tribunales.

Sugerimos que inicie la reclamación cuanto antes. 

Consúltenos su caso.